Progreso, no perfección

Progreso, no perfección

¿Qué tan seguido te das látigo por qué no eres la mamá o el papá perfecto, el estudiante perfecto, la deportista perfecta? Recuerda esta frase siempre:

“Progreso, no perfección”

Si vas nadando en un lago muy grande es probable que en la mitad del recorrido te desesperes, pero si ves hacia atrás (todo lo que has avanzado) te motivarás a continuar impulsado por los éxitos que has alcanzado sin importar lo pequeños que fueron. Ver este progreso te hace creer en ti mismo y te mantiene de pie en momentos desafiantes. Al concentrarte en el progreso podrás superar los obstáculos con una mente ágil y flexible, entusiasmado por superar el siguiente desafío. La palabra fracaso ya no existe, pues sólo hay experiencias de aprendizaje que te quitan presión al experimentar nuevos enfoques para ver lo que funciona y lo que no funciona en esa gran aventura de camino a alcanzar tu meta.

El perfeccionismo no te deja tener bienestar en tu vida e impide que cumplas tus objetivos, haciéndote lento ya que te roba más energía, concentración y tiempo en detallitos, en lugar de usar ese tiempo y energía en avances significativos. Te encierra en hacer las cosas de la misma manera, perdiendo la capacidad de ver nuevas alternativas, atascándote en lo mismo una y otra vez, con los mismos resultados de siempre. Al no lograr tu objetivo, tu voz interna te empieza a criticar y este ataque mental te hace abandonar tu objetivo, te enfocas tanto en la perfección que todo se vuelve negro o blanco, no existe el color gris o un término medio; este tipo de pensamiento absolutista hace que tu motivación un día este a mil y de pronto con un resultado no esperado baje a cero dificultando tu progreso.

Identifica los pensamientos que necesitas soltar para seguir progresando, por ejemplo:

  • Elimina los pensamientos de víctima por situaciones externas o cosas que no puedes controlar, para justificar tu falta de acción ante los desafíos.
  • No te sientas obligado pensando “tengo que” o frases similares ya que esto te desmotiva. Al contrario, cambia estas palabras de obligatoriedad, por palabras motivadoras, por ejemplo diciendo “tengo la oportunidad de”.
  • No seas devaluador, creerse incapaz de lograr algo y compararte con otros no es correcto ya que cada quien tiene su propio ritmo, ten en mente que con la única persona con la que debes de competir es contigo mismo, toma en cuenta que siempre que avanzas sales de tu zona cómoda, estas creciendo y eso te hace un campeón.

¿Crees que eres perfeccionista y eso te esta generando estrés?

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El equipo de Pasos al Éxito, de la mano de uno de los mayores expertos del mundo, Brian Tracy, es especialista en el Desarrollo de la Excelencia Empresarial y del talento humano enfocado en Entrenamiento en Ventas, Liderazgo, Desarrollo de Equipo, Administración del Tiempo, Productividad e Inteligencia Emocional.

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