3 reglas básicas para un manejo efectivo de la ira

3 reglas básicas para un manejo efectivo de la ira

 

Todos los seres humanos experimentamos ira, en proporciones muy distintas unos de otros, pero es una emoción más común de lo que piensas. Hemos aprendido a percibir la ira como algo negativo, sin embargo, debemos entender que no hay tal cosa como una emoción buena o mala, sino que se trata de algo instintivo, parte de nuestra naturaleza humana.

 

Lo que determina el efecto negativo o positivo de una emoción es la reacción y el manejo que le damos. Todas las personas tenemos distintas maneras de manejar la ira o el enojo cuando se hacen presentes. En este artículo te daremos 3 reglas básicas para que puedas gestionar la ira de una manera más efectiva.

 

Desmitifica la emoción

 

Desafortunadamente, la ira tiene una muy mala reputación. Para aprender a “llevarse mejor” con esta emoción es necesario remover todos los mitos en torno a ella. Estos son algunos de los más comunes:

  • La ira es sinónimo de agresividad: Sentir enojo no es excusa para ser agresivo, nada puede estar más alejado de la realidad, lo cierto es que la ira se puede pasar por un filtro y ser moderada por la razón y la reflexión
  • Si la ignoro, va a desaparecer: Ninguna emoción desaparece por ser ignorada. Todo lo contrario, al hacerla a un lado, sólo se acumulará y encontrará otras maneras de manifestarse; por ejemplo, a través de síntomas físicos como presión arterial alta y migraña
  • Pareceré débil si no demuestro mi molestia: La fuerza y autoridad pueden ser demostradas con la calma, la racionalidad y el buen uso de las palabras. Esto aplica para todas las relaciones. La ira no es un instrumento de comunicación
  • No puedo controlar la ira: Toda reacción a una emoción puede ser controlada, sin excepciones. Tienes el poder mental para elegir un pensamiento sobre otro, para gestionar tus emociones y para dejar de ser una víctima de tus impulsos

 

Reconoce, razona y luego desahógate

 

Es importante que sepas reconocer cuando estás enojado y de igual manera, que te des permiso de sentirte así. Puede ser de una manera tan simple como decirte a ti mismo “estoy enojado”; estas dos palabras pueden hacer la diferencia al momento de determinar una reacción. Solamente hacer consciencia de la emoción te hace apropiarte de ella y te da la primera pauta para ejercer el control.

 

Una vez reconocida la emoción, necesitas un espacio para razonarla. El razonamiento ocurre de distintas maneras y puede tomar distintos tiempos, por ejemplo, puedes razonar mientras cuentas hasta diez, respiras profundo o te pones de pie y caminas por un rato. Lo importante aquí es evitar una reacción inmediata y ocupar ese espacio para analizar tus siguientes palabras o acciones.

 

Luego de razonar en torno a tu enojo, es vital que dejes salir esa emoción, pues ya vimos que guardártelo para ti mismo puede ser perjudicial. La forma más sana de desahogarte es hablando, para esto, utiliza un lenguaje objetivo. Este tipo de enfoque se caracteriza por no señalar culpables y por no atacar el autoestima de nadie, por el contrario busca centrarse en el problema, el efecto que causó y en la solución al mismo. Utiliza la siguiente estructura para comunicar objetivamente tu enojo:

 

Cuando…; me siento…; me gustaría que…

 

Ejemplo:

 

“Cuando tengo que esperar una hora que llegues, me siento muy inquieto y angustiado. Me gustaría que me envíes un mensaje de texto para dejarme saber que no podrás estar a tiempo.”

 

Aplica técnicas de relajación

 

El manejo de toda emoción requiere de práctica y conlleva un proceso. Para ayudar al manejo de la ira, estas son algunas de las técnicas que puedes emplear para relajarte y ayudarte con el razonamiento:

 

  • Meditación: Esta práctica ayuda a aumentar la auto-consciencia, a mejorar la concentración y a dirigir nuestros pensamientos. Dedica 10 minutos al día para sentarte cómodamente o recostarte, cierra tus ojos y respira lentamente. Puedes usar la visualización de algo que deseas, repetir afirmaciones o permitirte solamente pensamientos positivos
  • Ejercicios de respiración: Inhala por la nariz y exhala por la boca, muy pausadamente, inflando tu estómago. Esto calma tu sistema nervioso de una forma muy efectiva
  • Trabaja con tus manos: Usar las manos para realizar alguna actividad también ayuda con la relajación y el manejo de emociones como la ira. Prueba trabajar con arcilla, pintar un cuadro, dibujar, armar una pieza o cualquier cosa que requiera que uses tus manos
  • Musicoterapia: Puedes recurrir a la música para ayudar a relajarte y disminuir el enojo. El tipo de música que escuches dependerá mucho de tus gustos, pero recomendamos canciones con una vibra positiva o bien piezas clásicas que calmen tus sentidos

 

Aplica las técnicas que más te gusten con regularidad conforme identifiques las que más te ayudan a relajarte. Si te interesa conocer aún más sobre el manejo efectivo de la ira y de tus emociones en general, te invito a tomar mi curso Inteligencia Emocional; en el cual abordamos las herramientas contundentes para controlar tu mente y tus respuestas emocionales.

El equipo de Pasos al Éxito, de la mano de uno de los mayores expertos del mundo, Brian Tracy, es especialista en el Desarrollo de la Excelencia Empresarial y del talento humano enfocado en Entrenamiento en Ventas, Liderazgo, Desarrollo de Equipo, Administración del Tiempo, Productividad e Inteligencia Emocional.

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